Sentado en aquella banca, mientras todo a su lado corría con la misma cotidianidad, se preguntaba cómo esas dos palabras habían logrado abrir las profundas llagas, incurables ya, que se esparcían como lepra por su cuerpo. Se sentía sobre un barco de papel navegando en un abismo del que muchas veces había salido, pero esta vez era diferente, la pequeña embarcación se humedecía más y más con el líquido homogéneo que escapaba de sus heridas. Él: ¿Qué haces? Ella: te observo, me gusta ver como cada parte de ti se complementa para que seas mi continuidad. Él: ¡oh! Ella: ¿ves como cada hoja cae con su mejor danza? Me encanta el otoño. Él: me recuerda cuando éramos niños y corríamos intentando alcanzarlas como si la vida dependiera de ello. Me gustaba regalarte todas las que atrapaba. Te hubiese podido construir una casa de hojas. Ella: cuando eras un niño la perfección era tu mejor cualidad, pero ahora adoro que seas un niño imperfecto. Él: quiero un café y cubrirte de chocolate. Ella: tan s...
Comentarios
gracias por hacer ver lo que nos perdemos, a los que tenemos la desgracia de estar atados a una selva de cemento, que nos regala smog, ruido y stress.
Arigato!! ^-^
LAS FOTOS SON HERMOSISIMAS, TIENES SUERTE DE VER CADA DIA ESA BELLA OBRA DE ARTE. LO MISMO DIGO, AL IGUAL QUE SUIFU, DEBEMOS MUCHO PORQUE HAS PUESTO EL ALMA EN EL CORAZON DE LA NATURALEZA PARA LLEVARNOS LO QUE A DIARIO VEMOS PERO NO OBSERVAMOS Y NO DISFRUTAMOS. SUERTE. LUZ Y ARMONIA A TU ALMA. BYE
SE SUPONE Q LO LLEVES POR L BUEN X CAMINO
La naturaleza siempre nos da esa sensación de paz infinita.
A mi me encanta fotografiar nubes.
Un abrazo.
solo porque si TE QUIERO.
te espero para que experimentes rodar por nuestra vida.desde el himalaya.
fue raro...
te quiero niña.
Y esto donde es ? :O